Faltas acumuladas en fútbol sala y bonus en baloncesto
En los dos deportes las faltas de equipo se acumulan y, a partir de cierto número, el castigo cambia. Llevar la cuenta exacta desde el banquillo es lo que te permite defender fuerte sin regalar puntos.
Fútbol sala: la sexta falta
- Las faltas que se castigan con tiro libre directo o penalti se acumulan por equipo en cada parte.
- Con cinco faltas acumuladas el equipo está al límite.
- Desde la sexta, cada falta se castiga con un tiro libre directo sin barrera desde el punto de doble penalti, a 10 metros. Si la falta se comete más cerca de la portería, el equipo atacante puede elegir tirarlo desde donde se cometió.
- En la segunda parte se empieza de cero. Si hay prórroga, siguen contando las faltas de la segunda parte.
QUINTA lleva la cuenta por parte y avisa al llegar a la quinta, para que sepas que la siguiente es doble penalti.
Baloncesto: el bonus
- Las faltas de equipo se cuentan por cuarto.
- Con cuatro faltas el equipo entra en bonus: desde la quinta, cada falta personal se castiga con dos tiros libres, aunque no sea en acción de tiro.
- Las prórrogas cuentan como el último cuarto, así que se arrastran las faltas que hubiera.
- Un jugador con cinco faltas personales queda eliminado del partido.
Cómo gestionarlas desde el banquillo
- Ten la cifra siempre visible. Un vistazo antes de cada posesión defensiva evita sorpresas.
- Gasta las faltas que no cuestan. En baloncesto, si quedan pocos segundos y no estás en bonus, una falta táctica para cortar un contraataque sale gratis. En fútbol sala, con cuatro faltas todavía hay margen; con cinco, no.
- Protege a los cargados. En baloncesto, un jugador con cuatro faltas en el tercer cuarto suele ir al banquillo. Saber quién está así de un vistazo cambia los cambios.
- Revisa dónde se cometen. Muchas faltas en campo rival indican presión desordenada; muchas cerca de tu área, que llegas tarde a las ayudas.